Deja los zapatos en la orilla. De la arena al agua, bajo floridos carboneros, descubrirás la corriente. Las piedras no querrán ser camino, pero tú te empeñarás en hablar como si lo hubiera, diciendo "por aquí, por aquí". Sin embargo, lo mejor será archivar los modales, también los sueños y tu razón, y nada más flotar. Ahí sentirás esa presencia, el río diciéndote, tal vez acusándote, en su feroz expresividad libre de idioma algo que podríamos traducir como: "no me conocías". Notarás así que la separación entre la tierra y tú se mide no solo en volúmenes, litros, años y metros, sino además en caricias, esperanzas, confianza, conocimiento y desconocimiento; sí, cuesta visualizar una separación que se mida en ignorancia, pero esa ignorancia es tal vez inocente; ser ignorante y festivo fue tu manera de adaptarte.
domingo, 14 de enero de 2024
domingo, 31 de diciembre de 2023
Índice de un libro que quizá jamás escriba
miércoles, 27 de diciembre de 2023
En condiciones
Me las repito como si fueran mantras: "Esa etapa de la vida en la que uno cree que la vida está compuesta por etapas". También: "es fácil confundir la dignidad con el orgullo". Estas dos ideas, estos dos mantras, lejanos de ser axiomas son reactivos que agitan casi cualquier otra reflexión. Hoy, durante el más reciente semestre, ha sido el turno para hacerlas reaccionar con el tema de la procreación. El tema ya lo traté en esta entrada. Este texto solo le suma otra reflexión, la cual no quiero ubicar en la línea de una conclusión. Principal y ágilmente, quiero destacar dos asuntos:
sábado, 23 de diciembre de 2023
El caos es elocuente
Sobre el rap.
Hace poco quise escribir algunas letras de rap. En general descubrí que no hay una melodía previa para ser traducida en palabras, en lírica; similar a otros géneros primitivos, como en el canto gregoriano, en este género la musicalidad está inscrita en la melodía propia que ya de por sí trae cada palabra. Esta sensación (no sé si "realidad") fue de extremo abandono: similar a otros momentos en que la prosa es inercia y tentación a evitar, me sentí próximo a caer en toboganes expresivos, tan propios también de ensayos y tesis de índole académica, o de las cartas de amor o de día del padre o de la madre. Los conectores, los adverbios, el tono... Lo curioso fue que esa noche no pude dormir: logré varias letras, pero mi cerebro no se contenía. Fue como si el intento hubiera alimentado una voz inquieta en mí, un sonsonete que no podía silenciar y que parecía relamerse en las ocurrencias que tanto me fastidian y que me impiden entregarme a este género. ¿Será por eso que tantos de sus artistas se adhieren a la marihuana?... Recuerdo un mensaje de Métricas en el cual hablaba de las altas cantidades de adrenalina en su cerebro... No disfruto del rap porque me suena a verborrea improvisada, pretenciosa, y esa verborrea, fuego de chorrillos, creo que es peligrosa porque consiste en confundir la estructura del edificio con los ornamentos. Quizá me ha hecho mucho bien ser cuidadoso, medido con las palabras, explorar en su significante. De Lacan a Bajtín, las lecturas me han enseñado las virtudes de intentar cada día ser más cuidadoso con los actos de habla, de ser ordenado en la abundancia. Que el río fluya pero sin desbordarse: para alguien como yo el método de escritura del rap puede ser peligrosísimo; por el contrario, el método "primero la melodía y luego la letra" (el cual Charly García bautizó como "método Wareschol"), me concede ciertos límites, que se traducen en paz y certeza. Hablar de más, así parezca interesante, no me hace más libre.
lunes, 6 de noviembre de 2023
Las Deseo: los encendedores fueron inventados antes que los fósforos
sábado, 21 de octubre de 2023
Acerca de escuchar los mensajes en 1.5 x o en 2 x
domingo, 17 de septiembre de 2023
Contraportada de mi obra "Finas Capas de Ficción".
El método fue uno: escucharlas.
Así comprendí y aproveché, para su bien y el mío, la naturaleza de cada una, su fragilidad, su desconcierto, su humor. De parte y parte, fuimos rutina, cotidianidad, pero para mí, representarlas fue silenciarme, salir de mí, vivir una experiencia expansiva.
Los temas que nos sirvieron para conocernos, más que ser ejes o centros, funcionaron como contornos: la obra de Borges, los sueldos que son mesadas, la montañera idealización del mar y sus costumbres; los complejos de clase, los rostros que se transfiguran con un beso, la marihuana que se convierte en pensadera; las prepagos, los borracheros, las abejas y los balcones; la crisis de pareja, la crisis de carrera, la crisis de mediana edad y de adolescencia; el volver a la casa de papá y mamá, el no irse de la casa de papá y mamá, las máquinas que - bajo consentimiento - nos roban el tacto, el placer imprevisto y la intuición; un incesante ruido huérfano de fiesta, un médium que nos trae de regreso los tiernos regaños de quienes ya trascendieron; el diablo con Alzheimer que ama la vida, la buena suerte de un ente sin género que atiende con palabras el vértigo de su deseo.
Creo que estos relatos insisten, principalmente, en la pregunta por el ser, por el hecho de ser, sin dejar de recordarme, o sugerirme, que - al parecer - cada quien, entre finas capas de ficción, deberá ser su propio autor.
martes, 29 de agosto de 2023
Fetiche, fetichismo, fetichización
sábado, 19 de agosto de 2023
Un solo tema
miércoles, 9 de agosto de 2023
Una canción escrita por mí en el 2015 llamada "Grima"
Constantemente me prendí.
Cóctel de miedos, tragos de lucidez
Sombríamente, sombríamente igual
Vulgarmente igual
… cuánto me pesa al despertar.
Humanamente dije sí
Mal de apariencias
Egoísmo para dos
Sombríamente, súbitamente el sol
Brilla con estrés
… Cuánto me pesa al despertar
Sombríamente igual
… el sol se asoma con estrés
Entre placeres me evadí.



