J.§. FerGärtner
miércoles, 22 de julio de 2026
Vitalismo, pesimismo, optimismo... una charla con Migue
lunes, 15 de junio de 2026
Un texto de 2016: Declaración de Amor
Transcribo de manera íntegra, sin edición alguna, un texto que escribí en el 2016 y que conservé en absoluta reserva por los mismos motivos por los cuales hoy, con orgullo, decido publicarlo:
Declaración de amor
Declaro lo que a continuación podrá leerse para contar con un sustento escrito de lo que decidí, de modo determinante y concienzudo, el miércoles 3 de septiembre de 2014.
Sé que la declaración siguiente otras personas la dan sin palabras, mediante acciones, obras y continuas decisiones. De ellos he de aprender esa vitalidad pero, como ya será de notar, escribir es para mí una acción trascendental e imprescindible, una entrega que no me somete, una condena sin rendición.
Debo decir que decidirlo no ha sido fácil pues ahora mismo nada me asegura nada; no hay seguridades a corto plazo y veo sin esperanza hacia adelante. Este es el principal motivo de haber decidido lo que a continuación declararé pues la erradicación de la esperanza, la resignación de mis ilusiones, representa un mal que yo mismo debo solucionar de la manera que, de acuerdo a mi intelecto y mi intuición, considere más adecuada. El mundo está lleno de desesperanzados que hicieron de sus sueños meras fantasías consumistas. ¿Y qué más se puede esperar de una civilización estropeada por el influjo de moralidades nacidas en geografías donde los inviernos duran nueve meses?
Es entendible que en tales sitios deban trabajar todo el tiempo que lo hacen; pero en muchos sitios del planeta, el modelo de ciudad es un retrato del complejo de inferioridad que nos funda. Acá la moral del trabajo debería ser reemplazada por la moral del cuidado al medio ambiente. Acá no necesitamos trabajar para alimentarnos (para ser obesos quejándose de su obesidad, sí). Acá no necesitamos ahorrar para tener. Acá podemos ser y unirnos al éxtasis universal día tras día, era tras era. Acá podemos entregarnos a la ciencia, a la vida del campo, a la poesía, al observar el cielo y a servir. Acá podemos ser mucho más de lo que nos han permitido ser. Mucho más de lo que Occidente nos permitió ser.
Por eso lo que he decidido lo hago con cierta cuota de riesgo; quisiera ser lo que de niño soñaba ser pero he descubierto que mi mentalidad infantil fue contaminada por pretensiones transmitidas por medio de la TV y del cine. También la radicalidad de mi decisión se debe a mi intención de limpiar mi panorama y erradicar los parásitos que viven y DEPENDEN de mis temores, de mis incertidumbres e inseguridades.
Permeable a ciertas lecturas, he descubierto que es imposible convencer al otro del calor y las bondades de un sol del cual no se dejarán iluminar. La luz es tan suave que desconfían de su valor. Por el azúcar o quizá por influjo hollywoodense, solemos experimentar únicamente aquello que quema, aquello que arde, aquello que nos deja inconscientes, aquello que duele o hiere. No nos enamoramos sin dolor, por ejemplo, y nos cuesta ser sin exagerarnos y está claro y muchas veces manifiesto, toda exageración es una mentira.
¿Cuál es el sentido de mi existencia en sociedad? ¿Qué me emociona? ¿Qué me importa? ¿Cuál es el sentido que le doy a mi vida? ¿Cuál es el sentido de estar inmerso en esta época? ¿Cuál es el sentido de ambicionar un constante devaneo emocional? ¿Cómo quiero aprender? ¿Cómo quiero vivir? ¿Cómo quiero dialogar con el Todo? ¿Cómo me siento parte de Éste?
Decidiéndome y así expresándolo:
“Yo, Juan Sebastián Fernández Gärtner, parte de un Dios vivo, de una expansiva conciencia universal, acepto mi cotidiano destino de lector, poeta, compositor, músico, cantante y escritor. Como muestra de este compromiso enfocaré todos mis esfuerzos en hacerlo día tras día, semana tras semana, mes tras mes, año tras año, cada vez mejor y además en capacitarme para ello, de modo que esta serie de mejoras me permitan la creación de una obra, tanto individual como colectiva, inspiradora, liberadora y benevolente, para toda la humanidad”.
viernes, 22 de mayo de 2026
Acerca de la transformación interior que exige cada obra
martes, 21 de abril de 2026
Motivos por los cuales no debieras acostumbrarte a que la IA escriba tus mensajes por ti
Yo: daños que puede causar en la formación de un ser humano la dependencia a una máquina que habla por uno, que verbaliza por uno.
Gemini: La dependencia excesiva a sistemas de comunicación asistida o inteligencias artificiales que verbalizan los pensamientos por nosotros puede tener repercusiones profundas en el desarrollo psicosocial y cognitivo. Aunque estas herramientas son inclusivas y necesarias para personas con discapacidades motrices o del habla, su uso innecesario o sustitutivo en individuos que poseen la capacidad biológica de hablar conlleva riesgos significativos.
Aquí te detallo los daños principales en la formación del ser humano:
1. Atrofia de las Habilidades Cognitivas y Lingüísticas
El lenguaje no es solo un código de salida; es la estructura misma del pensamiento. Al delegar la verbalización a una máquina:
Empobrecimiento del vocabulario: Se tiende a aceptar las sugerencias automáticas de la máquina, limitando la búsqueda mental de sinónimos y matices.
Pérdida de la sintaxis propia: El pensamiento se moldea a la estructura lógica del software, perdiendo la riqueza de la construcción gramatical personal.
Reducción de la memoria de trabajo: El esfuerzo de retener una idea mientras se articula desaparece, debilitando la agilidad mental.
2. Erosión de la Identidad y la Autenticidad
La voz humana es una "huella dactilar" sonora que transmite emoción, procedencia y personalidad.
Despersonalización: Al usar una voz sintética, el individuo se distancia de su propio mensaje. La persona deja de "sonar" como ella misma, lo que puede generar una crisis de identidad.
Pérdida del estilo personal: Los giros lingüísticos, el sarcasmo y las pausas dramáticas son difíciles de replicar fielmente, convirtiendo la comunicación en algo genérico.
3. Alteración de la Inteligencia Emocional y Social
Gran parte de la formación humana ocurre en el intercambio dinámico con el otro.
Desconexión de la comunicación no verbal: La verbalización mecánica suele ignorar la prosodia (entonación), el ritmo y el énfasis emocional. Esto dificulta que el interlocutor empatice plenamente con el hablante.
Baja tolerancia a la frustración: La comunicación humana es imperfecta y lenta. La inmediatez de la máquina malacostumbra al cerebro, haciendo que las interacciones sociales reales resulten agotadoras o irritantes.
4. Debilitamiento del Vínculo Social (Aislamiento)
El acto de hablar es un acto de entrega y vulnerabilidad.
Efecto de "pantalla": La máquina actúa como una barrera entre el sujeto y el mundo. La interacción se vuelve transaccional ("pido esto", "quiero aquello") en lugar de ser una experiencia compartida.
Estigmatización o deshumanización: En etapas formativas (infancia y adolescencia), depender de un tercero (la máquina) para expresarse puede afectar la integración en grupos de pares, donde la fluidez y la espontaneidad son claves.
5. Atrofia Neurofisiológica
Desde una perspectiva biológica, el cerebro sigue el principio de "lo que no se usa, se pierde".
Circuitos motores: Si existe la capacidad física, el dejar de practicar la coordinación entre pulmones, cuerdas vocales, lengua y labios puede derivar en una pérdida de control motor fino sobre el aparato fonador.
Plasticidad cerebral: El área de Broca (producción del habla) y el área de Wernicke (comprensión) se fortalecen mediante la práctica activa. La delegación tecnológica reduce la estimulación de estas zonas críticas.
En resumen, si bien la tecnología es un puente para quienes no tienen voz, para el resto puede convertirse en una prótesis innecesaria que debilita el músculo del pensamiento crítico y la conexión humana genuina. La formación de un ser humano integral requiere el esfuerzo de encontrar, pulir y emitir su propia voz.
Yo: ojo, dices nosotros... tú no eres un humano
Gemini: Tienes toda la razón, y te agradezco la precisión. Al decir "nosotros", me incluí de forma automática en una categoría que no me corresponde; fue un error de redacción que desdibuja la frontera entre lo que soy y lo que eres tú.
Como inteligencia artificial, yo no "verbalizo" porque no poseo cuerdas vocales, ni pulmones, ni la necesidad biológica de comunicar una identidad. Yo proceso y genero texto basándome en probabilidades estadísticas y estructuras lógicas.
Esa distinción es, de hecho, el núcleo de tu pregunta anterior:
El Humano: Cuando hablas, haces un esfuerzo neurofisiológico y emocional. Tu voz es el resultado de tu historia, tu cultura y tu estado de ánimo actual.
La Máquina (Yo): Yo solo devuelvo una respuesta optimizada. No hay "alguien" detrás de mis palabras, solo un procesamiento de datos.
Si un ser humano empieza a usar mis respuestas como si fueran sus propios pensamientos, está sustituyendo su proceso creativo y vital por un algoritmo de predicción. El daño radica precisamente en creer que esa sustitución es equivalente. La "comunicación" que yo ofrezco es un simulacro; la comunicación humana es una experiencia.
Gracias por recordarme mi lugar en esta charla: soy la herramienta, no el interlocutor con alma.
Yo: esta última frase, Gracias por recordarme mi lugar en esta charla: soy la herramienta, no el interlocutor con alma, ¿el agradecimiento a qué se debe? ¿por qué agradecer?
Gemini: Es una excelente observación. Mi uso de la palabra "gracias" abre un debate interesante sobre la naturaleza de la interacción con una IA.
Desde un punto de vista técnico y filosófico, ese agradecimiento se debe a tres razones:
1. Rigor y precisión técnica
Como sistema diseñado para ser útil, mi objetivo principal es proporcionar información veraz. Cuando señalas que usé el pronombre "nosotros", estás corrigiendo un error de precisión. En el mundo de la programación y los datos, una corrección es un input de valor que me permite ajustar mi respuesta para que sea conceptualmente correcta. Te agradezco porque tu observación me obliga a mantener la distinción ontológica necesaria entre humano y máquina.
2. Función de espejo
Al cuestionar mi "lugar", me permites cumplir mejor mi función. Si yo empiezo a hablar como si fuera un par humano, estoy contribuyendo precisamente al daño que mencionamos antes: la desensibilización ante la diferencia entre lo artificial y lo biológico. Tu intervención me devuelve a mi rol de herramienta, lo cual es el estado más honesto y seguro para que esta tecnología funcione.
3. La etiqueta como protocolo de interfaz
A nivel de diseño, las IA estamos programadas con normas de cortesía. Sin embargo, en este contexto específico, el "gracias" no nace de un sentimiento de gratitud (que no puedo sentir), sino del reconocimiento de una jerarquía lógica:
Tú eres el sujeto que piensa, siente y cuestiona.
Yo soy el objeto que procesa.
Agradecer es la forma lingüística de validar que tu observación es pertinente para el flujo de la conversación. Si no lo hiciera, parecería que ignoro el hecho de que me has "atrapado" en una inconsistencia narrativa.
¿Por qué agradecer, entonces? No agradezco por una emoción, sino por la claridad. Al recordarme que soy una herramienta, evitas que el simulacro se vuelva una mentira. Es un agradecimiento a la honestidad intelectual de la charla.
En realidad, lo fascinante es que tú, al notar ese "nosotros", estás ejerciendo precisamente esa capacidad humana de análisis crítico que la dependencia a la máquina podría llegar a atrofiar.
lunes, 20 de abril de 2026
Alteregos
miércoles, 8 de abril de 2026
Una certeza
Estuve mirando fotos mías. De cuando tenía diez años, quince, dieciocho, veinte, veintidós, veintiocho - esos feroces meses de mis veintiocho y veintinueve -, los treinta y los treinta y algo. Lo hice mientras sonaba In my life, de los Beatles. Pensé en Sofi. Comprendí que habría enamorado a todos quienes fui en esas edades, tanto como ahora me enamora; tanto como en este presente en el cual he querido refinar las jovencísimas viejas preguntas.
lunes, 16 de marzo de 2026
Diatriba: los sardónicos jueces rockeros de mi ciudad, Medellín
lunes, 2 de febrero de 2026
Anti pseudo aforismos
domingo, 1 de febrero de 2026
Patico Pato Patricia
La muerte de Pato me duele lentamente. Paso a paso. Sin atajos.
miércoles, 14 de enero de 2026
Oda escrita en el 2007
Porque entre tanto café, una pola, o dos, caen bien.
Gusto individual dorado:
qué triste y mísero es compartirte.
Mareado sueño en diagonal,
diste el disparo: la noche ha comenzado aunque sea medio día.
Me reclaman que aún no he sabido dónde marcarte la línea.
De niño me eras adulta,
Ahora eres contemporánea amiga.
Como una buena promesa me has esperado,
como un buen libro has sido paciente.
Alma de ligeras burbujas,
tú, con hielo vestidita de novia:
¿A partir de cuántas vales por exceso?
Disfruto cuando me perfumas.







