De una a
otra oportunidad, con paso de viejo nos hacemos viejos. Hablo de todos en conjunto, no sólo de mí; hablo de todos los que han sido, son y serán. La vida parece ser un tejido de acciones y las acciones, de voluntad. Ruido, escasez de silencio; los mayores dan muestra de confuso hartazgo, y noto en los menores una creciente reserva de fantasías y soledad.
viernes, 22 de noviembre de 2013
jueves, 21 de noviembre de 2013
Lo efímero es la esencia de lo eterno
¿Acaso antes de nacer ya hemos muerto? Acaso, como las
estrellas, ¿somos sólo la luz extinta de un pasado conjunto y remoto? ¿Es la vida sólo
un sueño de conciencia? ¿Existe allá, en ese más allá que creemos tan lejano, el
desengaño?
martes, 29 de octubre de 2013
Sé el verbo que te de la gana ser.
Momento incómodo de perturbadora contradicción; al intentar
hacer de mi vida una hoja, me encuentro con que no he tenido otra vida o
experiencia que la mental. Tal currículo, tan exigido y usado, lo veo como una
síntesis inadecuada en mi caso. La carrera me ha brindado un filtro; tras ese filtro, estudio y vivo. Me siento
orgulloso de haberla cursado, pero no respondo ante la incertidumbre agitando
un diploma que me declara Comunicador Social y Periodista.
Creo que soy algo
más que ello; que mis capacidades no se
limitan a las del plan de estudio, ni tampoco que exista un perfil o un destino
manifiesto. Siento que el hacer, la cotidianidad y la constancia a lo largo de
determinado tiempo, son lo que me definen, me capacitan y también, me anulan. No distingo lo
personal de lo profesional; el tiempo es uno, uno vive una sola vida. La juventud
es voluntaria.
Si se trata de conseguir dinero, de sobrevivir, entonces es
fácil; el problema es que cuando no se sabe para qué se quiere o se necesita
ese dinero, si no es preciso el monto que define la prosperidad, el individuo es vulnerable a la esclavitud: jamás será suficiente; los
créditos bancarios, el insomnio, las taquicardias, el estreñimiento y el tener
que recurrir constantemente a los abogados, se hacen usuales. La amargura nos
torna insatisfechos y aún así pretendemos la fidelidad.
Bien podría decirse que
se vive con comodidad cuando de patria y religión se es capitalista. Pero, ¿acaso estamos todos llamados a la homogeneidad? El universo existe por voluntad consciente; no inventamos y aprendemos
palabras solamente para escribirlas o decirlas, sino para habitarlas y vivirlas.
domingo, 20 de octubre de 2013
“no pretendas”…
martes, 8 de octubre de 2013
He de suponer...
...que las dudas de los personajes que imagino son mis propias dudas, aunque sus vidas no sean la mía, ni tampoco dependan de mí sus puntos de vista.
viernes, 27 de septiembre de 2013
Para volver a...
Pensar en lo que sientes, por más que lo intentes, nunca será
suficiente; dibuja figuras, imagínate sonriente. ¿Por qué habrías de acostumbrarte
a sentirte querido? Fluir merezco; seguir estimo; inspirar anhelo; apreciar elijo. Recuerda que si es amor siempre es
verdadero y que vivirlo, como la paz interior, será satisfactorio y angustiante como
andar a lo largo de una continua e infinita escalera de arena, que sin
derrumbarse se levanta y que sin aún levantarse vuelve a derrumbarse, para inmediatamente levantarse y luego... para luego de nuevo... y luego... para volver a...
lunes, 12 de agosto de 2013
Técnica y talento
Creo que desarrollar
una técnica no equivale ni es igual a cultivar un talento. Manejar una técnica
te hará diferente a muchas personas y muy igual a otras cuantas. Cultivar un
talento, en cambio, sin importar si te diferencia o no de los demás, te unirá
a quienes te inspiran a continuar cultivándolo, generando dimensiones,
reflexiones y creaciones a partir de éste. Aunque el aprendizaje de una técnica
es necesario para ese cultivo del talento, no está necesariamente ligada al
modo de vida. El talento, cultivarlo, representa en sí un modo de vida.
Por cierto
para ser más creativo hay que renunciar a la pretensión constante de quererlo
demostrar a cada instante.
jueves, 1 de agosto de 2013
Preferiré
...el shock compartido entre los ruidos controlados que surgen como
si las cuerdas de la guitarra fueran alambres de púa, girando en torno al ritmo
que en espiral se va cerrando sobre el
redoblante, arrastrando hasta allí todos los sonidos, armónicos y feedbacks que
harán vibrar el ánimo de incandescentes jóvenes dispuestos a gritar agradecidos
cuando el rito cese.
viernes, 12 de julio de 2013
La vida sobria no abstinente
Calores escalofriantes reservados para cuando dejase aquello que inició probando; colores que llegarán a sus ojos por medio de la luz y no de la sangre. Será normal que algunas grietas anímicas rasguen su panorama.
lunes, 24 de junio de 2013
Sobre este blog y su relación con Facebook y Twitter
El mundo es ancho y
ajeno: Ciro Alegría
Desde hace días, varios allegados han intentado motivarme a abrir una
cuenta de El Bailarín Sin Son en Facebook y Twitter. Ciertamente luego de
meditar acerca de esta decisión, debo decir que por varias razones (como
Bartleby el escribiente) preferiría no
hacerlo. Una de ellas es porque considero que mis intentos literarios aún
no merecen tan amplia e intensa difusión como la que ofrecen estos sitios Web.
Otro de los motivos por los cuales me abstengo de llevar a El Bailarín
Sin Son a alguna de las redes sociales en mención, está relacionado con el acto
mismo de escribir, o sea, las razones e intenciones conscientes (y hasta
inconscientes) por las cuales me gusta sentarme a hilar ideas e imágenes hechas
de palabras. Crear así constituye mi modo de vida y también, es mi modo de
disfrutar la vida. Publicar es algo distinto a la escritura, y creo que está relacionado con el ánimo de compartir; de hecho el medio elegido para
transmitirla es detalle esencial de la obra. Como dicen, "arte es incluso el modo como llegas al arte", y así como yo me he encontrado con otras obras, y algunos niños se han encontrado con tesoros hechos del mismo material del que están hechas sus fantasías, quiero que los lectores se encuentren con estos breves intentos literarios sin haberlos buscado.
Igualmente me gusta pensar que parte de lo que hago algún día para alguien representará un
regalo, una fuente de inspiración, un motivo para seguir, y por eso conservar
este sencillo blog en este casi inédito rincón de la red, sin mayor proyección o
publicidad que aquella que pueda conseguir en una conversación o en una modesta insinuación online, tal vez le haga
valioso para quienes lo frecuenten. Quizá estas frases resulten dulzonas y den
muestra de un exagerado romanticismo pero prefiero sentir eso que llegar a
convertirme en una obligación impuesta por el manipulable gusto de las mayorías.
Quiero aclarar que todo esto lo redacto como una confesión más que
como una explicación; esta última no la debo aún. Además quisiera aprender a vivir la vida como me gusta, y en este modelo personal, por
experiencia, siento que no debo darle
cabida a la interacción social promovida por mencionadas plataformas virtuales.
¿Por qué? Porque para mí carecen de valor y sentido; eso sí: nos servirán a los
jóvenes para conservar la antiquísima tradición de querernos identificar distinguiéndonos
de las demás generaciones.
Entre otros orígenes en los que fundo mi acción, escribo por impulso para
significarme y para evidenciar frente a mí la expansión cuántica del universo,
y no para imponerme, intimidar, entrometerme constantemente en las necesitadas
rutinas de los demás, o para ser recordado. El olvido es cosa que con los años
y tras tantos errores cometidos, se empieza a agradecer. Por eso opto con agrado por soñar que, como en las vacaciones de
la niñez (diciembre del 96’ o enero del 98’ en mi caso) cuando no añoraba
ningún tipo de poder, ni siquiera el de consumo, me levanto temprano para hacer durar el día divirtiéndome, sin temerle
tanto al anonimato, a la soledad ni al futuro.
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