miércoles, 16 de abril de 2025

Reflexión del 19 de febrero

 

En sobriedad compruebo más claramente las dinámicas de mi pensamiento.
Un mes sin haber estado ebrio devela los movimientos dentro de esa galaxia interior que he venido llamando mente. Ideas, grandes ideas, anhelos, estrategias de vanguardia: algunas más fugaces que otras, en este urdimbre de pirotecnia y desesperación. Las libretas se llenan; también la sección de borradores de este mail. Pero, ahora pienso, que el alcohol no me ocultaba únicamente este "panorame"; lo que no me dejaba comprender, en lo cual no me dejaba profundizar, es en el estado de alerta y angustia (como de constreñimiento o falta de aire en el pecho) que hacían despertar de un modo tan desordenado cada una de estas ideas. Desordenado e imposible de aprovechar, de asir. Quizá esta forma del comportamiento de mi ingenio surja como reacción a lo que voy consumiendo en internet, o de un modo más preciso y justo, en las redes sociales. Instagram en particular ha cooptado mi conciencia. A veces incluso sueño con mi feed. ¿Tendencia al abuso en el consumo del alcohol? No será mi único problema. 

lunes, 14 de abril de 2025

Un recuerdo con un CD de Guns'

 


Recuerdo el valor desconcertante de los nombres de los integrantes de Guns n' Roses.
La satisfacción de pronunciar cada uno:
El baile sonoro del Stradlin de Izzy. Slash, como un corte que aproxima el significado de la palabra a su propio significante. Duff, y su efe suspirada. Axl de equis lumínica. 
Recuerdo la sintonía que noté con los collages de sus discos, de nombres también sonoros: Use your Illusion, Lies. La seducción fue completa: su estilo, el sonido de las palabras que usaban y que portaban. Cada término irrumpía con la misma agresividad de su ensamble, de esa voz líder, antónimo de lo terso, pero que por momentos lograba cruzar la laguna y volverse suave y nítida en sus registros graves. 
Recuerdo voltear el CD y leer: UZI Suicide. La fantasía del término, de la tipografía: ¿cómo se atrevían a decir eso? ¿Cómo se atrevían a ser sonando así? ¿A sonar siendo así? No me extraña que en Medellín aún los escuchen con devoción: su propuesta sigue "matando a nuestros ídolos" (¿recuerdas la camiseta que usaba Axl?). El sonido de la palabra "suicide" enseña la belleza de lo corrosivo. El destello de agresiva potencia material del óxido, atardecer ferroso, roseta de la piel de los metales que también rugen.
Esa estética me acercó al dolor. Tardé en descubrir que el suicidio no me parece bello. El concepto, como punto de giro o elección de personaje de ficción, estimula las tramas, las distorsionan como solía hacerlo Slash con el claro sonido de las Les Paul, pero me espanta cuando ocurre en el continuo físico - realidad. Solo me atrajo el sonido de su palabra, y no en español, idioma hermoso y propio en la que su "o" final me la acercó a "prepucio" o a "comicios". "Bullicio" también lindó con suicidio e incluso lo explicó de un modo parcial. "Solsticio" me reconcilió con esa forma de cerrar el término.
Recuerdo intentar conciliar el sueño, varias noches de mis 16 años, repitiendo sin canto, sino en susurro, como acariciando una foto-documento del ser amado, este verso:
I'm a sexual innuendo 
In this burned out paradise 
De su valor en la construcción de mi subjetividad tratan algunos episodios de Las Deseo.    

jueves, 20 de marzo de 2025

Hay que calentar, primero

 

El dolor llegó como una visita que desde hacía tiempo estaba esperando. Pensé que sería pasajero, como las visitas, pero se instaló y se quedó como un huésped. Luego comprendí: este huésped es un maestro. No necesito, está de más, temerle: viene a enseñarme aspectos de mi cuerpo. Está alojado en un lugar que no le pertenece a los profesionales que me tratan, sino que es mío, o mejor, soy yo. El dolor está en mí, no en una porción de mi ser. Se manifiesta de un modo que debo esforzarme por comprender, más que el inglés, el alemán, o el mismo español: el dolor y el silencio son nuestras lenguas maternas, maternas porque su amor es incondicional y nos acogen.
El manguito rotador es un conjunto de cuatro músculos, y todos los tendones, nervios y cartílagos que eso implica. Los puntos gatillo son concesiones de tu cuerpo para materializar, volver concretamente palpable, la inflamación que te aqueja.
La mejor forma de sanar cuando aparece su vaga y por tanto misteriosa inflamación es, como ya lo mencioné antes, citando a Jeff Cavaliere, atravesar el dolor en vez de trabajar a su alrededor. Estirar es poetizar desde el movimiento lento, moroso, sin locomoción; el lenguaje de los músculos es la tensión. Así como la metáfora es aligerar la palabra de su función prosaica, tensar sirve para sentir cómo la inflamación recompone la dirección de las fibras, conductos de la fuerza. 

lunes, 3 de febrero de 2025

Siempre pensando en la persona rica que me va a venir a salvar

 

Pintura de Fede FerGärtner

F.:
Estuve leyendo acerca de Toulouse Lautrec; me llamó la atención la opinión de un crítico acerca de la temática de sus pinturas: "ilustró todo lo que era mal visto por la alta sociedad. Lo aberrante" - dice. En ese sentido, pienso que casi siempre el significado de lo aberrante lo dictan las élites. Son las encargadas de comandar el gusto; una suerte de moda de pensamiento, de modus vivendi, de ontología social. Dejo que mi pensamiento se deslice hacia el presente: ¿qué es lo aberrante? De cierto modo los excesos, la bohème ya han sido validados de manera parcial conforme se hizo insostenible e insoportable la doble moral paisa. Lo aberrante no ha de ser necesariamente lo temible; lo aberrante es ahora lo ridiculizado (aunque es natural la tendencia de solapar el miedo en burlas). Y hay muchos ideales que la élite (y en Medellín sí que es fácil y válido hablar de UNA élite) quiere infundir, como, por ejemplo, que es trasnochado un discurso de clase, y que la pobreza es voluntaria. En este orden de ideas (perdón por la fluidez verbal de colegio, pero creo que el conector aplica), el hecho de vivir con los padres, la imposibilidad económica de emanciparse e irse del hogar familiar, no solo implica exigirse en inusitados términos personales, sino que también concede imágenes y escenarios ciertamente bellos, retratos de cotidianidades para algunos despreciables - y sé que hay algo aurático en la piedra que desecharon los arquitectos. Esa independencia (concepto de particular importancia para los latinoamericanos), usual impostación, costoso lujo que jamás termina de pagarse, espejismo habitacional, funciona también como estrategia de mercado; es algo a lo cual aspiramos, aspirando a algo más. Arroja también sus escenarios y sus imágenes, pero ya no contienen el germen de lo aberrante. Mi vida de independiente (independiente latinoamericano del trópico) puede ser desteñida y desabrida, sosa y desangelada, entre roomies que me cuesta tolerar o sosteniendo una relación afectiva desde hace tiempo fallida porque dependo de este vínculo para completar la cuota (las cuotas), pero no hay nada de despreciable en ese trance de costosa ratonera y económicos manjares del D1. En cambio, sea como sea mi vida, mientras persista haciéndola junto a mis padres en este jardín primitivo, seré aberrante, despreciable, inválido, y no precisamente para pocas personas... incluso diré que para la mayoría, entre las cuales podría mencionar, dado lo reciente de sus injurias, a José Gallardo. No nos escucha, no me lee, no va a tus exposiciones pero aún así, chismoso, eh, crítico sarcástico de pueblo, me ataca porque vivo, y convivo, con mis padres. Recuerdo ahora a nuestro querido Osmar y su término: "putipobre". A ti y a mí nos causó desconcierto la primera vez que se lo escuchamos; luego él profundizó para explicarnos: "cuando uno fetichiza los escenarios de la pobreza". Eso revela que la doble moral no es cosa del pasado, además me lleva a concluir lo siguiente: en cierto sentido, el no emancipado no padece de pobreza, sino de una pasma, de un supuesto estado intermedio, de una aparente transición que nunca se concreta sino en los términos de la fatalidad. Vivimos en clave de esperanza y rigor, y eso nos conserva algo infantiles - para algunos - o aún muy juveniles - para los más amables. Y esto me parece que abre las puertas a esa aura estética (en términos de don Walter Benjamin); en definitiva, busca por lo aberrante que te resulte propio y ahí estará la piedra angular, la perla de la ostra. La élite salvífica lo agradecerá unos cien años después porque necesitaba aceptarlo como una de sus dinámicas. 

lunes, 27 de enero de 2025

Cápsula de parálisis

 


Quejumbrar no es quejarse.

Quejumbre no es queja.
Quejumbre y sus derivados son mezcla poética, sumatoria, de queja + umbra, o sea, quejumbrar es quedarse en la sombra de la queja. 
El diccionario es taxativo: "queja  frecuente y por lo común sin gran motivo".
Este concepto forma en la mente una idea del proceder usual del grupo humano en el que durante toda mi vida he desenredado el hilo de la realidad. Y de cierta forma, hacer la realidad es deshacerla, desintegrarla, y el primer paso de este camino de constructiva atomización es renunciar a la tradición de la quejumbre (una conjugación coloquial permite el término "quejumbradera"). 

Voy al analista y le comento mi propósito: nada más hablaré de aspectos positivos, de hallazgos. El desahogo es la caloría vacía de la terapia. La construcción, el acto de colegir, la decisión, serían, en este malabar de equivalencias, variables de las calorías buenas.

lunes, 13 de enero de 2025

6 horas


Subir hasta la cima de la piedra del Tabor. Descansar y, en el sosiego, recordar que las cumbres son instantes. Descender, con temblor de piernas, hasta el potrero primitivo, origen de la aventura y, con los ojos cerrados, ver cómo se van hundiendo en la memoria las imágenes que, como salpicaduras, recién te lanzó cada tramo del camino.

La piedra no se burla pero yo sentí que sí. Sentí vergüenza de ser un típico medellinense en su refinado delirio de maleante; de ser uno más en la danza constante entre intimidar y ser intimidable. Andar a gatas fue desmoronarse hacia lo imprescindible: si lo que algunos llaman corazón es sinónimo de la intención, ¿qué me hizo sembrar allí tanto afán y ánimo de venganza? ¿de dónde tanta comparación? ¿en qué alacena conservaré las medallas que sangró cada pretensión? Formas hay muchas de enlistarse en las filas más agresivas del capitalismo. Te conviertes en soldado a fuerza de créditos y dandismo, y desde los términos menos amables nombras el fracaso. El pánico, naturalmente, será la flor de los golpes que te des a ti mismo.

jueves, 2 de enero de 2025

Libera tus manos

 


Hablo de esto de un modo tan frecuente, que me asombra no haber escrito al respecto. Quizá sí lo hice solo que no logro ubicar la entrada en este blog, o el boceto en mi lista de borradores. 
Sea como sea, prefiero ser breve: cuando era niño, perdía tiempo viendo televisión, pero esta forma de derrochar las horas me permitía conservar la libertad de mis manos. Este vacío lo llené con la guitarra. Entonces el panorama era el mismo todos los días: un niño rasgueando, casi acariciando, desatendidamente, la guitarra, de frente a la única luz encendida, el televisor. 
Esto me facilitó comprender la mecánica del instrumento, sus posibilidades tímbricas; luego, aprender acordes, solos, patrones rítmicos, me resultó más fácil pues ya había incorporado esa cómplice y ruda mezcla de cuerdas, maderas y espacio acústico.
Ahora, en la actualidad, la mayoría perdemos tiempo ocupando no solo la mirada, la atención y el ánimo - como con la t.v. - sino que además ocupamos con el celular nuestras manos, tal vez el ícono más apropiado para describir nuestra evolución - específicamente, por el pulgar retraído. A mis estudiantes siempre les recomiendo lo mismo: procura perder el tiempo acompañado de tu guitarra, tocándola. Tocar tranquilamente, tocar con tacto, es tal vez la mejor forma de ganar camino en su aprendizaje, y la principal manera que se me ocurre para demostrarles que será ella una aliada en el sentido de que, aprenderla a tocar, a tocar bien rico, labrará el camino hacia tu liberación de este sentir, a veces claustrofóbico, de estar encerrados en los contornos naturales de la vida. 

La guitarra es a mí, lo que el opio para Cocteau. 

lunes, 30 de diciembre de 2024

Guijarro Molido, Hierba en la Nieve.

 


Recientemente, mi pareja me contó que en Japón son usuales las teorías que advierten que "la vida" es una simulación, una especie de videojuego. En esta "realidad", según tales postulados, las personas que alcanzan el éxito y el reconocimiento son NPC's, o sea, non playable characters, o sea, presencias creadas y sostenidas por el código, a veces, para representar un obstáculo y confundirnos y desorientarnos. Esta sentencia me resulta estimulante porque se alinea con mi necesidad actual de buscar alimento e inspiración y sosiego en los esfuerzos de las personas que no han sido populares en ciertas áreas, para determinada muchedumbre. Para mí hoy es el anonimato lo que legitima, sin restarle valor a lo popular o afamado, aunque, lo sé y lo confieso, mi presente búsqueda deviene del fastidio que me causa evidenciar cómo en Medellín (y quizá en todo el mundo) los reconocimientos corresponden a estrategias de marketing, de lobby. En fin... sigo buscando las piedras preciosas de la playa, el oro en el río, consciente de que tanto la playa como el río son de por sí tesoros.

Al buscar en Google "escritoras colombianas de la actualidad" es probable que no figure el nombre de Daniela López Palacio. Y quizá sí deba tenerse en cuenta, no sólo por su hacer académico sino, principalmente -creo yo-, por sus reflexiones, las cuales se pueden leer acá. 
No se trata de "apoyar" los esfuerzos del vecino (vecina, en este caso), ni tampoco de una "defensa" de los débiles y desamparados; no... y aprovecho para insistir y ser radical: entre más ignota y anónima sea la obra bien lograda, más fuerte y digna me resulta. El triunfo no es que "triunfe" haciéndose famosa; el triunfo es que ha surgido ya, y ha funcionado y, quizá, ha servido para sanar y hacer avanzar. El caso es que si he leído y recomendado libros como Inquisiciones, Contra la interpretación, Ensayos, Satura y Todos deberíamos ser feministas, también me corresponde alzar la mano y decir: aquí hay algo. Y digo aquí porque es aquí mismo, en vivo y en directo, como un live del maestro WestCOL, solo que ligeramente más trascendente y útil. 
No sé si sea necesario ubicar a estos textos en la categoría de ensayos o artículos de opinión. Lo que sí me parece urgente es aprovechar para bien nuestro la apertura que ha manifestado la autora al compartirnos los frutos de su introspección, la cual surge como una suerte de acto reflejo ante diversidad de fenómenos de la vida cotidiana, como una palabra, un término, una película, un encuentro, una rutina de ejercicio, ChatGPT o un meme. Y lo acuciante de esta lectura no conforma una elaborada manifestación del FOMO (fear of missing others). Por el contrario, creo que lo determinante es que, leyéndole, dialogando con sus propuestas, puedo hacerme preguntas con sus preguntas, operar con sus mecanismos verbales, y así perderme menos de mí.

jueves, 19 de diciembre de 2024

Burbujas en la brújula: vacíos de palabra

 


Quería consagrar un texto entero a burlarme de la importancia que se le da al Spotify Wrapped, y a la serie de indignaciones que estas síntesis de consumo abusivo (y ya de por sí identitario y narrativo) causaron en no pocos usuarios, pero opté por escribir y publicar este texto, este vapor profundo, perfume maligno que delimita mi más reciente obsesión, y con el cual quiero cerrar este 2024 del blog, compromiso itinerante, lugar en el que mi mente se despereza, estirándose amplia y extensivamente.  

Hace tiempo llegué a la conclusión de que Colombia es una nación compuesta por múltiples civilizaciones. Rumiar esta idea, ruñirla, me llevó a la certitud de que la geografía influye en la configuración de las lenguas, de los idiomas. Los condiciona. Quiero decir: un idioma surge gracias a una geografía. La idea no es ni original ni nueva: recientemente fue publicado el libro “Esta geografía me está diciendo”, de Hugo Jamioy Juagibioy y Selnich Vivas, e incluso la BBC se interesó por la materia.

Lo particular en mi caso fue adquirir, mediante esta idea, consciencia histórica y social: en Colombia, la implementación del español como lengua oficial constituye una separación del entorno y este matiz quizá sea útil abordarlo para comprender nuestros problemas como nación. Donde unos ven un “Dios”, nosotros vemos un "recurso". ¿Qué nombre tendrá el ángulo de la luz del sol de diciembre? ¿Cómo definir la paz? ¿Qué es la justicia social?  ¿De qué fenómeno me estaré perdiendo solo por no tener una palabra para percibirlo? Si así es con lo material y externo, ¿cómo será con las supernovas de la interioridad? 

Igual, tranqui: todo es absurdo, todo es sentido; lo más sencillo es lo correcto: calma al ave que vive en tu cabeza.

martes, 17 de diciembre de 2024

Un breve apunte sobre Las Deseo

 

Las Deseo evade la evasión. Fuma tabaco. Destila ron. Es consciencia del tiempo y la materialización del propósito de ser lo más directo y concreto posible. Ya no se trata de jugar con delays ni overdrives; no versa sobre explicaciones rebuscadas - conclusiones de diván; se olvida de lo tímbrico, cual aullido: es impaciente, como el deseo; es desnudez, como la intención del deseo.