jueves, 13 de diciembre de 2012

De lejos, lucirá.



Mencioné algo sin mucho interés y luego me preguntó: ¿Cómo descubriste los colores?
Seguramente algún gesto involuntario mío le indicó que debería darse a entender.
Sí, ¿dónde conociste los colores? ¿Dónde los sentiste por primera vez?-insistió.
No supe responder, sólo tartamudeé, como una sombra que se arrincona en el mutismo.
¿Lo notas? Lo que pasa- concluyó- es que pocas personas saben que los colores son el adorno artificial de elementos inertes, sin vida. No es que sea malo, sirve para generar símbolos, como los semáforos, pero es triste que se reduzca la percepción natural de tonalidades y que para muchos el verde, sea un solo verde, y el rojo, un único rojo. Igual con el azul, el gris, etcétera. Debería primar el interés de relacionarse con la vida a partir de los colores que en ella se encuentran; nadie los ve igual, nadie nunca los siente de una única manera. Buscar los colores en fuentes vivas. Lo digo porque todo eso tiene que ver con la capacidad de apreciación y de disfrute de la vida misma… con los años, son más aquellos quienes habitan la hiperrealidad, esa dimensión conformada por todo eso que permitimos que exista sin existir, como los sabores de los chiclets o la depresión. 

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Sobre el cono simiesco y la servidumbre detrás de la certidumbre



Me permito creer que el fuego es domesticable porque relaciono los incendios con los bomberos, grupo de personas anónimas dispuestas a salvarme.  Pero antes, el fuego, quemaba hasta cuando no quedara nada por quemar. El panorama detrás de la neblina podría llegar a ser una ciudad ardiente, habitada por mujeres que corrían dispuestas a ahogar las llamas con el agua de las tinajas que traían sobre sus cabezas. Tales esfuerzos valientes, por las particularidades de la actualidad, también me parecen ingenuos. 
Hoy, en el siglo XXI, mero puñado de años de la eternidad, se confía en los designios de la razón sobre la cual se instituye la ciencia, principal heredera de los métodos de la mitología religiosa. El credo está relacionado con la certidumbre. Un diagnóstico médico o psicológico, la señal de la Cruz de un Papa: por sus efectos, todo me parece igual luego de mirar El Incendio de Borgo, obra de Rafael.  

martes, 6 de noviembre de 2012

Lejano @hotmail.com



Silvestre nostalgia siento por aquellos sitios web que he abandonado para sumarme al avance y sentirme eficiente, conectado de modo social y capacitado para la interacción. Cuando ingreso a ellos, después de tensar la memoria con el objetivo de recordar las contraseñas correspondientes, los encuentro oxidados, cual buzones viejos o edificios abandonados; como ruinas sentimentales donde atesoro aquellos mensajes que nunca fui capaz de eliminar porque algo mío conservan. Una vez allí, el presente se hace estridente porque todo el pasado, su raíz, parece haber sido una ilusión; como si, sin saberlo, me hubiera sumado a un denso experimento. Y esta sensación algo paranoica, antes de herirme el orgullo, me cuestiona por todo aquello que pasó y dejó de pasar con todas aquellos desconocidos que resulté distinguiendo entre los anónimos, por no saber si en alguna era los humanos avanzaremos sin dejar ruinas, y por la necesidad e importancia de éstas.
Luego, ¿qué haremos con los basureros y los cementerios? ¿Los volveremos laboratorios... carnicerías?

jueves, 18 de octubre de 2012

Soy lo que sueña un animal dormido


Tan fuente de absurdos es la irracionalidad como el exceso de razón. El sentido de cualquier obra pareciera depender de quien la aprecie. 

jueves, 4 de octubre de 2012

Leve lluvia durante medio día diagonal


Dulcemente, después de los veinticinco, prefirió detenerse y arriesgarse a perder todo lo que había logrado hasta ese momento.
Por los afanes de un horario  y la urgencia de una meta, los recuerdos de su pasado, siempre joven,  eran pálidos y débiles. Claro, como nunca fue suficiente, ni para sí misma ni para los demás, dejó de mirar alrededor y resumió su alegría al placer. No se preparó con paciencia, sino que se calentó en el microondas; sin humo ni burbujas, ardió en vez de hervir: todo muy en orden, ¿cierto?
Intentó lo que no le interesaba y así permaneció; creyó que todo lo demás era curiosidad; que todo lo que le atraía era porque le gustaba. Trabajaba para sentir que  estaba viva y que era alguien entre los otros. Más que obediencia, se trataba de haberse acostumbrado a hacer muy bien lo que no le gustaba.
Cuando buscó consuelo entre los intelectuales, los encontró incrustados en la desesperanza, en discursos fallidos erigidos irresponsablemente sobre frases de genios difuntos, en debates deshilados de personas que parecían bordear de modo cobarde el acto de vivir.  
Pero volvió a los libros y, en uno de los poemas de Pombo, señor al que siempre subestimó, encontró el motivo para detenerse y el sabor dulce de su existir: “…tan sólo miel saca el bueno, do el malo sólo veneno…”.
Luego, con una sonrisa esperanzada, celebró tan discreto triunfo personal.

martes, 25 de septiembre de 2012

Misterios de un sincopado


Prefiero tomar entre semana porque tomando la mitad de lo que tomo el fin de semana, pareciera que me alegro el doble. El plano es la vida, la costumbre el acento y es evidente: no se confía ni se cree en la civilización; es normal el cansancio que produce el rebusque de motivos para continuar. Igual, se agradece por la vida y es noble celebrarla.  Que el trabajo sea la proyección de la libertad. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

Diagnosis


Entró el psicólogo, se sentó al frente mío, al otro lado del escritorio, y me habló.

- Mira (breve silencio; me mira y vuelve sus ojos a la carpeta rosa donde conserva sus apuntes), en pocas palabras, ya sé cuál será tu destino. Ya lo he visto antes; es decir, tu caso ya lo he tratado tantas veces que en realidad me siento en capacidad de revelarte tu futuro de la manera más sensata y segura posible, no para que te sientas orgulloso de conocerlo sino para que no te tome por sorpresa. Ten en cuenta que lo hago por la cercanía con tu tío, con tus papás y con tus hermanos. Básicamente la vida te sabe a nada, ¿de acuerdo?
- Sí, como insípida y desteñida – respondí entusiasmado.
- ¿De acuerdo? – punzó.
- De acuerdo.
- ¿De acuerdo? – repitió.
- Sí, sí señor – recordé.
- Vas a llevar una buena vida, ni siquiera vas a tener que salir de casa, podrás pasártela asoleándote en el patio; escuchando musiquita, leyendo prensa, sin presiones ni obligaciones: ¡rico! Eso sí, deberás tomar algunas drogas  y no tendrás muchas relaciones sino que será una búsqueda diaria de nuevos métodos para escurrir las pocas gotas de placer y asombro que conserve tu seco cerebro. (Abro los ojos) No abras los ojos (cierro los ojos): es normal, y es mejor que lo entiendas porque no hay vuelta atrás. Esencialmente lo que te ocurre es que el miedo se te disfraza de coraje y todo lo enfrentas como un reto. La fe te es un reto. ¿De acuerdo?
- De acuerdo.
- ¿De acuerdo? – punzó.
- Sí, sí señor – recordé.
- Incapacitado será tu estado civil. Enfermo tu género. (Breve pausa) Lo difícil serán los duelos, principalmente la pérdida de lo que conocemos como afectos perennes: tus padres, tus hermanos, tu tío; (Hace una breve pausa y se ubica las manos detrás de su cabeza) pero sin embargo tienes suerte y yo me atrevería a decir que envejecerás junto con todos ellos y compartirás con ellos el llamado del tiempo justo. Incluso (se inclina y busca en las gavetas del escritorio), si quieres, (Recobra su postura, desliza una hoja amarilla sobre el escritorio y sin mirarme prosigue) este es el formulario. Se trata de extraerte los testículos para que así puedas vivir más tranquilo. Sin peso extra (ríe); sin fantasmas. ¿De acuerdo?
- Sí, sí señor.
- Bueno, yo me voy. Dile a tu tío que me llame urgente que me interesa el celular que me iba a vender. ¿Vos lo has visto? ¿Es bueno? ¿Me sirve?
- Sí, sí señor.
- Bueno, chao y ánimo, pelao.

El psicólogo se retira y de inmediato entra una enfermera de rasgos estériles luciendo en su cuello pálido un collar barato que de irregular manera logra provocarme. Quise lamerla pero me calmó la idea de comprarme una de cerveza luego de cumplir con la diligencia. Todo sentimiento inicia en alguna zona de la boca, pensé. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Boceto mediocre


Se prende el televisor.
Ruido agudo y plano.
* La siguiente es la alocución desconfiada de aquel que juzga al mundo desde la ventana *
Compañeroides: Varias corporaciones y multinacionales ya se aburrieron del toma y dame entre la guerrilla y el gobierno colombiano; igualmente ya están cansados de nutrir el sentimiento separador de ambos bandos a través del comercio de armas. Lo que sienten ahora es que deben explotarnos a cambio del título que nos permitirá identificarnos como oficialmente occidentales. Habrán más famosos, más premios; incluso un Oscar y hasta quizá otro Nobel. También cemento, mucho cemento. Así seremos contentados escribiendo una nueva historia colombiana y perdurará el ánimo generalizado de prosperidad y progreso... incluso en las charlas de los intelectuales... hasta cuando el único problema sean las millonarias pérdidas en botellas porque se habrá acabado el agua para embotellar.
Ruido agudo y plano. Se disculpa la cadena.
Se apaga el televisor.
:^{

miércoles, 15 de agosto de 2012

Algunos entienden y comparten este capricho



El idioma se desgasta y cada vez llenamos más nuestra mente de adjetivos; contrario ocurre con los conceptos, los verbos o los adverbios (¿sabemos qué es un adverbio?). Me ofende que solo ya solo pueda escribirse sin tilde porque no lo considero un cambio válido. Esta tilde contenía especial importancia para mí porque el solo (sin tilde) se refería a un estado de soledad, algo sin compañía; mientras que sólo (con tilde) significaba exclusividad, excepción;  osea que se podía poner la tilde si se podía remplazar por solamente o únicamente. Era el rigor bajo el cual se asimilaba el episodio diacrítico.
Pienso que debería conservarse la expresión sólo porque es evidente su elegancia y distinción, y porque la tilde corresponde a un sentido estético y a una significación de la soledad desde el idioma que es lenguaje. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Acotación


Se abren comillas:
Buena tarde para buscar el ropaje y los zapatos que expresen todo lo que no sé decir, que me recuerden quién soy, que den forma agradable a todo aquello que poco me gusta de mí. Que me ubiquen en un buen colectivo, que me sirvan para lidiar con todos los comprometedores obstáculos, con las miradas siempre inesperadas, con las revoluciones de minuto y las relaciones desechables, tan características de una cruzada dirigida desde la economía, con la que se imponen símbolos y con la que se pretende ridiculizar cualquier necesidad espiritual. Es necesario... aunque en el costo social se me ha ido la mitad del sueldo... y, detrás del sueldo... me la he pasado, esperando mi tiempo. 
Se cierran comillas.
La mosca muere.
El cristal permanece.
El paisaje se queda esperándola.