martes, 25 de septiembre de 2012

Misterios de un sincopado


Prefiero tomar entre semana porque tomando la mitad de lo que tomo el fin de semana, pareciera que me alegro el doble. El plano es la vida, la costumbre el acento y es evidente: no se confía ni se cree en la civilización; es normal el cansancio que produce el rebusque de motivos para continuar. Igual, se agradece por la vida y es noble celebrarla.  Que el trabajo sea la proyección de la libertad. 

sábado, 22 de septiembre de 2012

Diagnosis


Entró el psicólogo, se sentó al frente mío, al otro lado del escritorio, y me habló.

- Mira (breve silencio; me mira y vuelve sus ojos a la carpeta rosa donde conserva sus apuntes), en pocas palabras, ya sé cuál será tu destino. Ya lo he visto antes; es decir, tu caso ya lo he tratado tantas veces que en realidad me siento en capacidad de revelarte tu futuro de la manera más sensata y segura posible, no para que te sientas orgulloso de conocerlo sino para que no te tome por sorpresa. Ten en cuenta que lo hago por la cercanía con tu tío, con tus papás y con tus hermanos. Básicamente la vida te sabe a nada, ¿de acuerdo?
- Sí, como insípida y desteñida – respondí entusiasmado.
- ¿De acuerdo? – punzó.
- De acuerdo.
- ¿De acuerdo? – repitió.
- Sí, sí señor – recordé.
- Vas a llevar una buena vida, ni siquiera vas a tener que salir de casa, podrás pasártela asoleándote en el patio; escuchando musiquita, leyendo prensa, sin presiones ni obligaciones: ¡rico! Eso sí, deberás tomar algunas drogas  y no tendrás muchas relaciones sino que será una búsqueda diaria de nuevos métodos para escurrir las pocas gotas de placer y asombro que conserve tu seco cerebro. (Abro los ojos) No abras los ojos (cierro los ojos): es normal, y es mejor que lo entiendas porque no hay vuelta atrás. Esencialmente lo que te ocurre es que el miedo se te disfraza de coraje y todo lo enfrentas como un reto. La fe te es un reto. ¿De acuerdo?
- De acuerdo.
- ¿De acuerdo? – punzó.
- Sí, sí señor – recordé.
- Incapacitado será tu estado civil. Enfermo tu género. (Breve pausa) Lo difícil serán los duelos, principalmente la pérdida de lo que conocemos como afectos perennes: tus padres, tus hermanos, tu tío; (Hace una breve pausa y se ubica las manos detrás de su cabeza) pero sin embargo tienes suerte y yo me atrevería a decir que envejecerás junto con todos ellos y compartirás con ellos el llamado del tiempo justo. Incluso (se inclina y busca en las gavetas del escritorio), si quieres, (Recobra su postura, desliza una hoja amarilla sobre el escritorio y sin mirarme prosigue) este es el formulario. Se trata de extraerte los testículos para que así puedas vivir más tranquilo. Sin peso extra (ríe); sin fantasmas. ¿De acuerdo?
- Sí, sí señor.
- Bueno, yo me voy. Dile a tu tío que me llame urgente que me interesa el celular que me iba a vender. ¿Vos lo has visto? ¿Es bueno? ¿Me sirve?
- Sí, sí señor.
- Bueno, chao y ánimo, pelao.

El psicólogo se retira y de inmediato entra una enfermera de rasgos estériles luciendo en su cuello pálido un collar barato que de irregular manera logra provocarme. Quise lamerla pero me calmó la idea de comprarme una de cerveza luego de cumplir con la diligencia. Todo sentimiento inicia en alguna zona de la boca, pensé. 

domingo, 9 de septiembre de 2012

Boceto mediocre


Se prende el televisor.
Ruido agudo y plano.
* La siguiente es la alocución desconfiada de aquel que juzga al mundo desde la ventana *
Compañeroides: Varias corporaciones y multinacionales ya se aburrieron del toma y dame entre la guerrilla y el gobierno colombiano; igualmente ya están cansados de nutrir el sentimiento separador de ambos bandos a través del comercio de armas. Lo que sienten ahora es que deben explotarnos a cambio del título que nos permitirá identificarnos como oficialmente occidentales. Habrán más famosos, más premios; incluso un Oscar y hasta quizá otro Nobel. También cemento, mucho cemento. Así seremos contentados escribiendo una nueva historia colombiana y perdurará el ánimo generalizado de prosperidad y progreso... incluso en las charlas de los intelectuales... hasta cuando el único problema sean las millonarias pérdidas en botellas porque se habrá acabado el agua para embotellar.
Ruido agudo y plano. Se disculpa la cadena.
Se apaga el televisor.
:^{

miércoles, 15 de agosto de 2012

Algunos entienden y comparten este capricho



El idioma se desgasta y cada vez llenamos más nuestra mente de adjetivos; contrario ocurre con los conceptos, los verbos o los adverbios (¿sabemos qué es un adverbio?). Me ofende que solo ya solo pueda escribirse sin tilde porque no lo considero un cambio válido. Esta tilde contenía especial importancia para mí porque el solo (sin tilde) se refería a un estado de soledad, algo sin compañía; mientras que sólo (con tilde) significaba exclusividad, excepción;  osea que se podía poner la tilde si se podía remplazar por solamente o únicamente. Era el rigor bajo el cual se asimilaba el episodio diacrítico.
Pienso que debería conservarse la expresión sólo porque es evidente su elegancia y distinción, y porque la tilde corresponde a un sentido estético y a una significación de la soledad desde el idioma que es lenguaje. 

sábado, 4 de agosto de 2012

Acotación


Se abren comillas:
Buena tarde para buscar el ropaje y los zapatos que expresen todo lo que no sé decir, que me recuerden quién soy, que den forma agradable a todo aquello que poco me gusta de mí. Que me ubiquen en un buen colectivo, que me sirvan para lidiar con todos los comprometedores obstáculos, con las miradas siempre inesperadas, con las revoluciones de minuto y las relaciones desechables, tan características de una cruzada dirigida desde la economía, con la que se imponen símbolos y con la que se pretende ridiculizar cualquier necesidad espiritual. Es necesario... aunque en el costo social se me ha ido la mitad del sueldo... y, detrás del sueldo... me la he pasado, esperando mi tiempo. 
Se cierran comillas.
La mosca muere.
El cristal permanece.
El paisaje se queda esperándola.

sábado, 28 de julio de 2012

Silleta de clones


Luz blanca; habitaciones muy pequeñas; otro edificio más. 
Medellinita; Capítulo 1: Enajenación: el método para la salvación. 
Curioso pasársela pensando más en los zapatos que en el camino, abstraído en un proyecto de vida, resumido a planes delirantes como la estabilidad. La personalidad como tumba; nunca colorear fuera del contorno. Suele ser por la desconfianza, porque la alegría depende del placer. Seguridad en la máscara mas no en el rostro.
Será bueno dejar que la vida nos sople. Que suene a través de nos como cuando Shannon canta Change.

Medellinita; Capítulo 2: infieles pero celosos. 
Prometer fidelidad sin amar el compromiso. Se cela procurando la traición. Lujuria y confusión... ¿por qué tan convencidos de sí mismos?



viernes, 6 de julio de 2012

Creencia (seguro es sólo paranoia)


La vida es una y es bonita. Sobra creer que vivimos una época decadente y sin sentido, si se desconocen los ideales nobles de tantos a quienes ignoramos. Muchos intelectuales argumentan y manipulan la realidad justificando prejuicios nacidos durante una malsana soledad (las ideas radicales son las más fáciles de argumentar; el equilibrio supera la lógica y el modelo capitalista basado en una constante satisfacción de cada impulso). El mundo corresponde a un ordenamiento, entendámoslo o no: hay que ser humildes para percibirlo y encontrarse en él. 

Líderes secretos, sincronizados por las ventajas de un capital acumulado durante generaciones, pretenden desanimarnos y atemorizarnos. ¿Cómo querer salvar, desde las ciudades, al planeta manifiesto en una naturaleza a la cual le tememos y minimizamos a la explotación y al control químico, representable por el Raid que se conserva cuidadosamente en la cocina?
Nos alejaron de nuestra naturaleza, nos invadieron los mitos de la superioridad y de la independencia (como la de los adolescentes que  ante una ilusoria capacidad ya pretenden sentirse independientes marchándose a vivir solos… para consumir según su antojo). Ahora muchos buscan un planeta similar a la tierra para marcharse.
Puro Edipo, pura relación no inconclusa similar a la de los hombres adultos que se pasan buscando una amante igual a su madre.

Antes de encontrarlo no van a desencadenar la guerra nuclear; una vez lo encuentren, aquellos “líderes” furiosos y "decepcionados" se marcharán a ese nuevo planeta. Muchos otros acá seguiremos enfrentándonos, señalándonos y juzgándonos superficialmente acudiendo a calificativos y a creencias para acabarnos, mientras nuestra ÚNICA madre se resiente de dolor y fiebre. Los que puedan huirán y luego verán por satélite los nucleares hongos bullentes con los que hemos traicionado a todas las especies y con los que le daremos fin a nuestra historia. Educarán a sus hijos lejos de la órbita que el cadáver terrestre recorrerá por inercia y sometimiento físico; les recomendarán la labor de regresar cuando puedan para recomenzarlo todo… ¿pero serán obedientes?

Uno de los problemas de quienes sospechamos un futuro más o menos similar al descrito, es que mantenemos con el ceño fruncido y seguimos actuando igual a todos aquellos que, directa o indirectamente, contribuyen a este modelo de apocalipsis light y tecnológico.  Pero pienso que todo se podría evitar si los seres humanos, independiente de nuestra cultura y desde niños, supiéramos que vivir "feliz" y en comunidad no significa ser complaciente, agradable y divertido. Pareciera que cada acción, hasta la más reservada, conserva en su esencia algo de tentación, necesidad y sometimiento... inclusive el acto de escribir y publicar este tipo de fraseadas reacciones. 

… si tan sólo fuera obligatorio beber cidrón, toronjil y valeriana. 

jueves, 28 de junio de 2012

Como la hoja de biao...



…Lady GaGa es una respuesta cultural. Además ella, a diferencia del gastronómico recurso al que he acudido para ejemplificar, es el resultado de una cultura  (¿o debo decir de una mayoría?) distinguida por buscar la creatividad en la extravagancia y la fortuna en el derroche;  aquella que construye su humanidad de manera opuesta a los principios sencillos y parsimoniosos propios del ordenamiento natural.
Son modos de vida y modelos de pensamiento que nada tendrían de malo si no nos encontráramos en un punto límite de la historia, en el que muchos ecosistemas, especies  y sociedades se encuentran en peligro. Serio peligro. 

Está bien el cambio pero pienso que este debe corresponder a una actividad consciente y sesuda y no a una intensa reacción a los impulsos sembrados en el inconsciente por la propaganda, la publicidad y en general, por cuanto mensaje mediático (sea el que sea) que sublime y promocione la vanidad, el egoísmo, la humillación y la desigualdad.
  
Diría que Lady GaGa antes de ser una muestra musical, es una muestra de teatro y antes de teatro, es una expresión creativa; igualmente, previo a ser una expresión creativa, me parece una mera exposición económicamente posibilitada de los elementos cargados en el inconsciente como los que cualquier persona occidental de veintitantos años podría conservar, y como núcleo, antes que todo, por la falta de mensaje en esa exposición y por la posterior decisión de exponerlos y auto adorarse en el hecho, es una manifiesta falta de consciencia y pérdida de la sensatez.  
Tal es la razón por la que gustan tanto sus videos: porque somos muchos los de su tipo. Somos muchos los dependientes de la hiperrealidad. 

Por eso estamos como estaremos hasta cuando el río radioactivo de Fukushima o Chernóbil nos arrastre y nosotros, como micos ante el fuego, huyamos desplazándonos de lado, con las piernas abiertas y palmoteando en el piso, incriminándonos y echándonos la culpa los unos a los otros por medio de agudos golpes de sonido. Será este el parto de los nuevos dioses. Así los individuos volverán a preguntarse por la cantidad de ojos que necesitan para sentirse observados y protegidos, y superar de esta manera el miedo que produce reconocer que no somos nadie y que logramos entender muy poco. 

miércoles, 27 de junio de 2012

Es momento de agradecerme...


...por desconocer el adjetivo adecuado para calificar el instante preciso en el que puedo diferenciar entre alegría y felicidad.

martes, 19 de junio de 2012

Helado sabor aguacero



Los modernistas se refugiaban en el campo porque la naturaleza representaba fortaleza y eternidad. Ahora, por todo lo que significa el cambio climático, incluyendo las teorías que le tildan de farsa mediática instituida por logias secretas en virtud de la instauración de un nuevo orden mundial, cuando voy al campo o visito frondosos senderos naturales, me siento visitando a una enferma terminal por la cual nada puedo hacer. Me compadezco de ella y por extensión de mí, porque soy su dependiente y porque su enfermedad me hace vulnerable, me somete a bajonazos constantes, uno tras otro, frente al televisor, frente a los ríos, frente a un paisaje de fábricas humeantes que colorean la neblina. 
Irónicamente, lo favorable de esta condición es que la voluntad suicida del humano contemporáneo se puede negociar, porque muchos de ellos buscan un sentido de vida, ruegan por una ruta, por algo que los guíe; creo que estos mil tiempos que ahora vivimos permiten que el cuidado y la preservación del medio ambiente sean, más que un sentido de vida, un destino donde los sentimientos se pueden regenerar. 
Estúpidamente, hay quienes consideran con vigor antihumano que la culpa es la sobre población, pero yo, de modo contrario, considero que nunca seremos demasiados hombres y que lo que falla es la manera como se organizan las sociedades y como lidiamos con los intereses nocivos que circundan las buenas intenciones, innatas en cada ser. Siendo como somos, comportándonos como nos comportamos, así seamos tan sólo un millón de personas en la tierra, ese millón estará causando un daño similar o peor al que actualmente causamos siete miles de millones.

Todo pende del ritmo, del equilibrio y la naturalidad de los movimientos. El derroche es una vulgar apariencia, una vana muestra de ilusión de poder y autoridad. Un áspero y sucio muro detrás de un sedoso telón. La sencillez es un fundamento que se argumenta por sí mismo, como las formas estables presentes en la naturaleza: burbujas, hojas, plumas. Cada existencia evoluciona según la armonía y ordenamiento presentes en su razón de ser. No sé si tenga algo que ver con la biomecánica…