domingo, 23 de enero de 2011

Un pensamiento de Claude



“Dios ha muerto. Dios sigue muerto. Y nosotros lo hemos matado”. Nietzsche.

...y Claude, ante la petición, así pensó: "En su muerte, privada penumbra, no creyó, como jamás le interesó creer; pero cuando se sintió finito en la mano eterna y fértil de la Víctima de su sentir superior, entendió que es digno aquel que acepta sentir a su Padre en el instante en que el tiempo le marchitó".

miércoles, 12 de enero de 2011

Mi defensa



Si quienes ignoran la pureza del poeta preguntan por el éxito o por el fracaso, será imposible responderles, porque son meras ilusiones. No existe nadie tan exitoso ni tan fracasado porque siento necesario creer en el individuo y en la materia definitoria con que dirigimos nuestra vida, acaso asimilada de mediana manera con una fe que nos llena de símbolos y simbolismos, predestinado así el futuro a la inspiración.

El presente es la herramienta, y el devenir la arcilla de la obra, que con un estilo personal, nos permitirá la esperanza de ser creadores. ¿Para qué estudiamos? Para entender que la vida, como una sopa servida, aunque humeante, fuera de la olla se está enfriando.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Sin explicaciones todo sería magia



Bermuda y ausencia para El Bailarín Sin Son de Santiago Botero Botero.

sábado, 27 de noviembre de 2010

Mientras, mientras.



“No quiero explicar mis sentires con palabras complicadas para decir, solamente, que ya nada me interesa. Podría al menos advertir sobre mi estado citando varios teóricos pero si ya nada me interesa, ¿para qué?
Escribo por hiperactivo, quizá intentando recuperar el recuerdo blanco de hace diez años. El tiempo no es el mismo en todos los lugares y a él nada le interesa, así le llamemos cruel o justiciero; pero sólo anda auténtico, desconociendo el apodo que le hemos puesto, quizá sin entender por qué le creemos tanto.
El tiempo es una creación mortal, un miedo inconsciente de muchos humanos que como yo, terminamos haciendo algo, días como hoy, que ya nada nos interesa.”

lunes, 1 de noviembre de 2010

La mente estridente



No pueden dormir porque el silencio les es demasiado. La noche está encerrada en sus cuerpos y saben que durante el día sentirán el frío del agotamiento, pero antes se visten de negro y van a ver el amanecer. Quizá sean ángeles, pero seguro no es insomnio, es imaginación.

domingo, 26 de septiembre de 2010

Pila de bodega



Algunos amigos dicen sentir la escritura. Se la saborean y entregan su vanidad en letras que no aman. Quieren que sepas que saben, que han leído y que su intimidad les afecta. Se toman fotos y saben escoger la ropa; son capaces de controlar sus hábitos y administrar sus vidas. Sueñan, ahorran, trabajan y viajan al exterior con una facilidad que me abruma. Saben ser felices planeando, logrando pactos de abstinencia social elevando el sentido de lo correcto, sonriendo ante un salario justo, cómodos en el siglo. Quiero ser como ellos y a veces busco magia en la música, un equilibrio desde la economía, una razón, un objetivo, un motivo, o al menos una excusa para mi inexistencia registrada, pero me asfixian los sonidos que de mi mente, la guitarra no copia. Me siento tan inútil que prefiero olvidar y detenerme, redefinirme, sentir algo de tiempo, la vida como cuentagotas y la edad como anestesia, pero ya nada me calma y no lo puedo hablar, seguro la lengua tropezará. Apago el computador, las luces de toda la casa; si alguien llama no contesto, si es algo grave seguro timbran al celular. Escribo lo amargo y luego sonrío, de nuevo joven porque lo anciano quedó escrito. Un nuevo corte de cabello, quizá un pantalón negro y una camiseta colorida de la que su oscura sombra se ríe. ¿Un blog, una página de internet? ¡Seguro! ¡Así estaré más cerca del amor eterno que me llenará de vida con el sabor de sus labios! ¡Publícate y existe en la manía! ¡Repásate y ponle signos de admiración a tu vida! Olvida, por favor olvida. Alguien vendrá a usarte y serás tan feliz que no tendrás que volver a escribir.

lunes, 2 de agosto de 2010

Danza del Hada Confetto



Danza del Hada Confetto
Por: Juan Sebastián Fernández Gärtner
Durante: http://www.youtube.com/watch?v=mLFsd1GSnf4

¿Podrán comprender mi brevedad?
No sé por qué prometí jamás rendirme, tal vez porque no sabía que la tentación llegaría cuando aceptara el compromiso.

La gran roja-roja de a salticos va saliendo; seguí el conducto regular-diagonal con el que el trazo tiene efecto de desangre; supe delinear el camino de apertura, supe ser trágico, dramático y artístico durante el beso de la gran luz negra-negra. ¿Qué tan frías pueden estar tus manos mientras tu mancha escarlata garantiza el escándalo?

Esta mañana desperté sin un ideal, siempre fui adulto de tareas ingenuas, pero creo que con ésta he superado un límite personal; sólo fue el resultado de la suma de mal ánimo, con algo de frustración amorosa, más el efecto sell sell sell y una cucharada grande de ineptitud aceptada. Mi vida era herramienta operativa de alguno más vivaz que yo, quien supo cómo oprimirla, controlarla y destinarla, buscando mi conformidad a partir de la resignación, evitando mi análisis con la fácil supresión de la santidad. Creo que hubiera preferido seguir el camino de la disciplina espiritual, tal vez una educación trascendental búdica, pero pocas vidas son conducidas por preferencias, pero en cambio rebosan la adivinanza el número de existencias programadas.

Hoy simplemente me desperté, pero como un sonido lejano, quejumbroso, un recuerdo me acusaba de incapaz. Un amigo retratista me regaló una de sus obras, en la que una mirada lo suficientemente tierna como para ser fatal, parecía retarme a la imaginación. La perfección se ofrecía como fantasía, pero nunca tuve tiempo para desearla lo suficiente; nunca excepto hoy, momento ideal para mirar el mensaje completo que estuvo oculto en los ojos de un retrato de existencia paralela a la hermosa retratada.
Comprendí que siempre desee vivir, y como muchos jóvenes del momento, lo anhelé pero suprimiendo todo lo que exige serlo. En otras palabras, prioricé el poder de ser reconocido, y dejé para después la vida como sacrificio mismo. Solamente lo deseaba, nunca tuve la voluntad de crear más allá de lo necesario, de romper la inercia, y, como ocurrió esta mañana, dejar que la vida me afectara desde lo íntimo, desde la caricia de la adulación susurrada.

El dolor como parte del juego. Los trazos fueron granos de cristal derramándose sobre suaves hojas de un árbol anciano. Momentos visibles, momentos no programados.
Mi sangre dulce, la gran roja-roja serenísima Hada Confetto, empezó a danzar fuera de su torrente, de modos delicados, modelos de coordinación sin coreografía. Simplemente bailaba sin ánimos de impresionar; bailaba con un sonido diminuto, apasionadamente.

Caí al piso como gota pesada, y desde aquí sentí la necesidad de mi relato. Los recuerdos son tan opacos como las tiernas motivaciones con las que dejé vacilar mi falta de años. No presté suficiente atención a los detalles, sino que me dejé llevar por todo lo gigantescamente enigmático. Es valioso poder referirme a mi vida en pasado, poder sentir la cadencia de mi existencia, un indicio de eternidad que endulza mi estado desde una extraña emoción que fluye sin sangre.
¿Podrán comprender mi brevedad?
Es tan oscuro que resulta increíble saber que tengo los ojos abiertos.

lunes, 21 de junio de 2010

El Diario escrito en los sueños


Texto escrito en el futuro: cuando nos olviden, seremos inocentes. Sólo los exitosos de la actualidad parecerán ser cómplices de esta época... de -ésta- compulsiva época.
Los recuerdos son ancianos deambulando en pasillos vacíos; curioseando acciones esperanzadas. Nunca sin nada y nunca con todo. Siempre con el perdón inmediato, siempre con ellos y siempre esperando.
Cuando el odio no administra la vida, cuando somos una blanca oscuridad armónica. Libres de todo, excepto del amor. "Poder es cuando tenemos justificación para matar y no lo hacemos"... ¡razón, no me destroces! ¡así demostrarás conmigo tu poder!