De haber nacido en alguna década pasada, no sé si mi pensamiento habría sido menos reflexivo. Hoy me abruma la inevitable culpa que siento por la fiebre del planeta, por las razas extintas que facturó el progreso de la cultura occidental, que encuentra en Dante y su Divina Comedia las mentiras poéticas que se fundaron en nosotros como mitos y, luego, como las verdades capitales del supuesto “mejor camino”. No soy capaz de hacer nada, no siento que deba ni pueda actuar; renunciar es el resultado de la culpa; decidir es escapar. Ahora, en esta época, nadie tiene el derecho de pensar de modo liviano. Por ejemplo, me obsesiona la inconsciencia evidente de los músicos que aún pretenden grandes e iluminados escenarios donde representar el mensaje que les ha servido para excusar la vanidad; sus intenciones no son culpables pero poco conocen su psiquis individual y actúan por inercia, sin entender. Por tal sus palabras, sus ritmos, sus propuestas, contaminan. La actualidad huele a corto circuito y la peor maldad es el mal hábito de no pensar.
jueves, 4 de agosto de 2011
sábado, 23 de julio de 2011
Polémica pero nunca mediática
Respeto los misterios del dolor porque demuestran lo poco que nos conocemos. La muerte de Amy Winehouse es un encuentro con lo que podría llamar, de modo descarado, “mi época universitaria”. He sido un seguidor muy distante pero igualmente agradecido y este episodio ha logrado ubicarme en un estado de revelación múltiple, en el cual su música y, particularmente, las grietas de su voz, ya estarán comprometidas con los recuerdos de estos años hermosos que aún vivo pero que ya parezco extrañar. La música teje mi vida.
Brindo por ella, para agradecer.
(Según he leído, ella sólo quería hacer música que le hiciera olvidar a las personas lo enojadas que están. Una marchita causa noble que se mezcla con los hechos de Oslo; ahora no pareceremos erráticos quienes advertíamos sobre el fundamentalismo occidental)
lunes, 4 de julio de 2011
miércoles, 15 de junio de 2011
Piedra espesa
Es bueno llegar a algo mientras me dirijo hacia la nada.
No es abandono entregarse a la propia esencia; metáfora del espíritu que siento así no sepa cómo definirlo con palabras- ilusiones de una tradición que se estima eterna-.
Una piedra no será más que una piedra para quien no es más que un servidor. Todo es nada para quien no sobrevive a su cultura, a su identidad, a su falsedad bien argumentada. Las explicaciones suelen ser los atajos por los cuales unas cuantas mentiras se disfrazan de verdad, como si la verdad existiera, como si algo existiera de una manera diferente al cambio, a su constante negación, al permanente mutismo que es la celebración de la vida según la unión de determinados átomos.
De cierta manera, lo incierto es lo más parecido a un destino.
*
¿Qué tecla del teclado soy? Seguramente una de las cercanas al Enter. Disfruto la condición variable; es una laguna de color tecnología, es una situación viva, es un juego pícaro entre oficinistas.
Es más fácil ser inteligente que ser consciente
La esperanza de una segunda niñez nos clava frente a las obligaciones que se crean porque se creen. La corbata se ajusta, la camisa se suda. Los rostros se endurecen. Los labios se besan. El cuerpo es el nuevo vicio. Me uso según me provoque; me provoco y luego me asusto. ¿Nadie más? ¿Nadie da más? Quien dé más será favorecido por la ola invernal, por un episodio de torrencial sonambulismo.
Algo más o menos como así:
Suena un piano. Todos ríen con el Scherzo. Pasa un Juan Sebastián caminando con los brazos alzados en ángulo recto, como cuando los perros se mueren. Una mujer alterada, de belleza moderada, belleza de pobre según los nuevos y elegantes iguanodontes, se asoma y no dice nada. Juan Sebastián sale… y… y…………y………..y…………y……. ¡No pasa nada, señores! Se endurece el scherzo, los caballeros eyaculan, a las mujeres se les daña el ciclo menstrual.
Conclusión típica antioqueña (queja): Lo malo del teatro actual es que en el público están los actores; no son buenos, pero todos interpretan un papel más radical que el concebido por el dramaturgo modesto que sueña con la grandeza de sí mismo a través de su obra. Valioso será dejar un legado que dignifique a la humanidad y al hábito de pensar (o de aprender a pensar).
Adherido: Referencio un valioso documento que me ha ayudado a cono-conocerme mejor: http://es.wikipedia.org/wiki/Epicuro
Pensamiento: Debemos humildemente aceptar que nuestra genialidad consistirá en cómo equilibrar la basura que nos ha heredado la obsesión tecnológica para bajar la fiebre de los cielos dü planeta tierra.
☺
lunes, 6 de junio de 2011
viernes, 27 de mayo de 2011
Difuso apunte acerca de la relación entre melodía y armonía
Si lo pienso, lo entiendo; si lo siento, es real; si me lo preguntan, ¿acaso podré explicar? Cuando estuve, me confundí. Me asilé y luego creí que era pertinente alejarse para comprender, para visualizar las ideas como un ocre panorama débil y frágil, bello para mí, vulnerable a mí. Si me interno, será mejor y será mejor porque me sentiré mejor. La armonía ha de soportar la caprichosa melodía. Use Pyralvex para que le arda y le cure.
miércoles, 4 de mayo de 2011
martes, 3 de mayo de 2011
... mayo 3
Me estorban aquellos momentos que son mera sensiblería opaca y que me cubren como una pesada manta de insomnio y ansiedad, condimentos sugeridos para unirnos en el banal “sueñosismo” posmoderno. Es inevitable no romper las cartas, las mismas que tantas veces leí, sólo para sentirme bien, deshecho en mi espasmo de compromisos solitarios. No he querido titular este fragmento de pensamiento redactado en el que confieso mi temor por una sociedad en la cual el ego demarca grandes destinos, y en la que el narcisismo ha determinado que algunos se sienten mejor haciendo sentir a los demás mucho peor. Pero de este engaño, nace el optimismo vivo ante la mutable apariencia de la hoja en blanco, a quien puedo hoy reconocer como mi idolatrado amor de toda la vida.
lunes, 18 de abril de 2011
Medicamento, es veneno y es antídoto.
Anticipo que no es éste otro intento desesperado (si es que acaso algo de lo que escribo no parece ser fruto de la desesperación) por sentar la última palabra, la última ideología, el penúltimo mejor error. Siento, no creo ni afirmo, que lo único que puede ayudar a la mala situación, cruel y total, que parece estar impregnada en Colombia como el mal olor de una enfermedad venérea, es que todas las personas se ubiquen históricamente a partir de la lectura, que generen conocimiento estudiando la historia que nos cuentan los poetas, los novelistas, los pintores, los dramaturgos, y quizá también algunos historiadores, entre muchos otros consagrados por la expresión. Siento, además, que no es útil intentar definir al colombiano a partir de rasgos comunes, con características determinadas y formas establecidas, que goza de ciertas cualidades para padecer ante la impotencia de no saberlas proyectar, como un vano intento de concepción de un producto o servicio: qué puede ofrecer, a cuánto, cuándo, cómo y dónde.
Sería más aprovechable bajar el ritmo, bajar la guardia y sofocar el miedo mediante el desarrollo de un gusto literario.
Lo siento así porque leyendo, aprendí a imaginar. Nada más.
domingo, 10 de abril de 2011
Sobrado de pupila

Si acaso necesitara de los demás, me bastaría media vida para recordarlos.
Contemplo el presente como toda agonía, como todo evento pasajero, como toda cosa a punto de morir. Me dejo ser, me transformo y luego me deformo; sonrío y balbuceo sólo para decirle que la quiero; pero su seriedad me intriga, me deslizo en el arrepentimiento y bebo: bebo para recordar lo que no he sido y ahogar todo intento de vida.
Me es más fácil hacer el amor con la Venus de Botticelli.