sábado, 23 de julio de 2011

Polémica pero nunca mediática


Respeto los misterios del dolor porque demuestran lo poco que nos conocemos. La muerte de Amy Winehouse es un encuentro con lo que podría llamar, de modo descarado, “mi época universitaria”. He sido un seguidor muy distante pero igualmente agradecido y este episodio ha logrado ubicarme en un estado de revelación múltiple, en el cual su música y, particularmente, las grietas de su voz, ya estarán comprometidas con los recuerdos de estos años hermosos que aún vivo pero que ya parezco extrañar. La música teje mi vida.

Brindo por ella, para agradecer.

(Según he leído, ella sólo quería hacer música que le hiciera olvidar a las personas lo enojadas que están. Una marchita causa noble que se mezcla con los hechos de Oslo; ahora no pareceremos erráticos quienes advertíamos sobre el fundamentalismo occidental)

lunes, 4 de julio de 2011

...que mis ojos saborean como gelatina


Cambia la pasión,
sobrevive la necesidad;
puedo vivir sin reloj
pero no sin variedad.

miércoles, 15 de junio de 2011

Piedra espesa


Es bueno llegar a algo mientras me dirijo hacia la nada.


No es abandono entregarse a la propia esencia; metáfora del espíritu que siento así no sepa cómo definirlo con palabras- ilusiones de una tradición que se estima eterna-.
Una piedra no será más que una piedra para quien no es más que un servidor. Todo es nada para quien no sobrevive a su cultura, a su identidad, a su falsedad bien argumentada. Las explicaciones suelen ser los atajos por los cuales unas cuantas mentiras se disfrazan de verdad, como si la verdad existiera, como si algo existiera de una manera diferente al cambio, a su constante negación, al permanente mutismo que es la celebración de la vida según la unión de determinados átomos.
De cierta manera, lo incierto es lo más parecido a un destino.

*


¿Qué tecla del teclado soy? Seguramente una de las cercanas al Enter. Disfruto la condición variable; es una laguna de color tecnología, es una situación viva, es un juego pícaro entre oficinistas.

Es más fácil ser inteligente que ser consciente


La esperanza de una segunda niñez nos clava frente a las obligaciones que se crean porque se creen. La corbata se ajusta, la camisa se suda. Los rostros se endurecen. Los labios se besan. El cuerpo es el nuevo vicio. Me uso según me provoque; me provoco y luego me asusto. ¿Nadie más? ¿Nadie da más? Quien dé más será favorecido por la ola invernal, por un episodio de torrencial sonambulismo.


Algo más o menos como así:


Suena un piano. Todos ríen con el Scherzo. Pasa un Juan Sebastián caminando con los brazos alzados en ángulo recto, como cuando los perros se mueren. Una mujer alterada, de belleza moderada, belleza de pobre según los nuevos y elegantes iguanodontes, se asoma y no dice nada. Juan Sebastián sale… y… y…………y………..y…………y……. ¡No pasa nada, señores! Se endurece el scherzo, los caballeros eyaculan, a las mujeres se les daña el ciclo menstrual.


Conclusión típica antioqueña (queja): Lo malo del teatro actual es que en el público están los actores; no son buenos, pero todos interpretan un papel más radical que el concebido por el dramaturgo modesto que sueña con la grandeza de sí mismo a través de su obra. Valioso será dejar un legado que dignifique a la humanidad y al hábito de pensar (o de aprender a pensar).


Adherido: Referencio un valioso documento que me ha ayudado a cono-conocerme mejor: http://es.wikipedia.org/wiki/Epicuro


Pensamiento: Debemos humildemente aceptar que nuestra genialidad consistirá en cómo equilibrar la basura que nos ha heredado la obsesión tecnológica para bajar la fiebre de los cielos dü planeta tierra.


lunes, 6 de junio de 2011

Hoja en blanco



Mi idolatrado amor de toda la vida

viernes, 27 de mayo de 2011

Difuso apunte acerca de la relación entre melodía y armonía



Si lo pienso, lo entiendo; si lo siento, es real; si me lo preguntan, ¿acaso podré explicar? Cuando estuve, me confundí. Me asilé y luego creí que era pertinente alejarse para comprender, para visualizar las ideas como un ocre panorama débil y frágil, bello para mí, vulnerable a mí. Si me interno, será mejor y será mejor porque me sentiré mejor. La armonía ha de soportar la caprichosa melodía. Use Pyralvex para que le arda y le cure.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Dulce • sentir • indeleble



Confieso que mi mayor pecado ha sido acostumbrarme a tu belleza.

martes, 3 de mayo de 2011

... mayo 3



Me estorban aquellos momentos que son mera sensiblería opaca y que me cubren como una pesada manta de insomnio y ansiedad, condimentos sugeridos para unirnos en el banal “sueñosismo” posmoderno. Es inevitable no romper las cartas, las mismas que tantas veces leí, sólo para sentirme bien, deshecho en mi espasmo de compromisos solitarios. No he querido titular este fragmento de pensamiento redactado en el que confieso mi temor por una sociedad en la cual el ego demarca grandes destinos, y en la que el narcisismo ha determinado que algunos se sienten mejor haciendo sentir a los demás mucho peor. Pero de este engaño, nace el optimismo vivo ante la mutable apariencia de la hoja en blanco, a quien puedo hoy reconocer como mi idolatrado amor de toda la vida.

lunes, 18 de abril de 2011

Medicamento, es veneno y es antídoto.


Anticipo que no es éste otro intento desesperado (si es que acaso algo de lo que escribo no parece ser fruto de la desesperación) por sentar la última palabra, la última ideología, el penúltimo mejor error. Siento, no creo ni afirmo, que lo único que puede ayudar a la mala situación, cruel y total, que parece estar impregnada en Colombia como el mal olor de una enfermedad venérea, es que todas las personas se ubiquen históricamente a partir de la lectura, que generen conocimiento estudiando la historia que nos cuentan los poetas, los novelistas, los pintores, los dramaturgos, y quizá también algunos historiadores, entre muchos otros consagrados por la expresión. Siento, además, que no es útil intentar definir al colombiano a partir de rasgos comunes, con características determinadas y formas establecidas, que goza de ciertas cualidades para padecer ante la impotencia de no saberlas proyectar, como un vano intento de concepción de un producto o servicio: qué puede ofrecer, a cuánto, cuándo, cómo y dónde.
Sería más aprovechable bajar el ritmo, bajar la guardia y sofocar el miedo mediante el desarrollo de un gusto literario.
Lo siento así porque leyendo, aprendí a imaginar. Nada más.

domingo, 10 de abril de 2011

Sobrado de pupila



Si acaso necesitara de los demás, me bastaría media vida para recordarlos.
Contemplo el presente como toda agonía, como todo evento pasajero, como toda cosa a punto de morir. Me dejo ser, me transformo y luego me deformo; sonrío y balbuceo sólo para decirle que la quiero; pero su seriedad me intriga, me deslizo en el arrepentimiento y bebo: bebo para recordar lo que no he sido y ahogar todo intento de vida.
Me es más fácil hacer el amor con la Venus de Botticelli.

jueves, 17 de marzo de 2011

Se acabaron las medallas



Es de oportunistas usar las catástrofes como argumentos para validar sus creencias. Pero es de tontos no aprender de los errores que proceden de una evolución mal buscada.
El desplazamiento es ahora irremediable y la ciencia ha demostrado ser violenta. Lo grave de las circunstancias que preocupan a los miedosos occidentales del –hoy-, es que la radiación llegue hasta sus montañas y la vida les valga porque está en riesgo su indigente comodidad, porque los fines de semana ya no serán aquellos fines de semana, y porque deberán pagar por la indiferencia.

El riesgo radioactivo nos hace indignos, porque ese saber, ese conocimiento nuclear "necesario", se nos ha salido de control, y no somos ya dignos ni de ese saber ni de ese conocimiento ni de ese control; personas que no somos dignas de los sentimientos, ni dignas de la imaginación. Ya son suficientes las medallas, suficientes los premios sobre los cuales cimentaron la motivación; ¿de qué sirven ahora los triunfos? Nuestra vanidad nos ha derrotado. Cerremos los ojos y supliquemos de rodillas abrazando las piernas de un Cristo gigante, o esperemos llorando por algún acto heroico, pero recuerda en tu madrugada enferma, en tu tarde inútil, que los héroes siendo humanos dependen de la estupidez humana: de TU estupidez, humano.