martes, 27 de octubre de 2020
Brevísima - y tal vez incompleta - reflexión acerca del orden
Zambullirse
Recuerdo que cuando me gradué de la Universidad me dispuse a
escribir cuentos, poesías y canciones. En vez de nadar en mi corazón, de
zambullirme allí, me dediqué a buscar convocatorias, premios y concursos en la
Web. Acumulé decenas de enlaces, deseché algunos, y convertí esta práctica en
rutina. Un día encontré “el concurso perfecto”, pero al buscar entre mis
archivos, entre las hojas sueltas de mi diario, no encontré “el cuento perfecto”,
ni siquiera un cuento completo. Todo lo que consideraba ideas desarrolladas no
eran más que frases desunidas entre sí, escritas, probablemente, durante alguna
borrachera. Es evidente lo que pretendía, y no es que esté mal o bien; es solo que no es posible engañar a los lectores, ni siquiera a los escritores que deben rebuscarse siendo jurados de concursos: "lo que sale del alma, llega al alma".
sábado, 10 de octubre de 2020
Dinero
sábado, 19 de septiembre de 2020
Consciencia cicatriz.
Creo que la consciencia es una herida abierta. Ser consciente es similar a herirse. Las cicatrices son la memoria; ese recuerdo que nos dice: “fuiste consciente”. Más que con el dolor, la consciencia es un giro, un movimiento hacia lo nítido; llamamos verdad a lo nítido.
Las cicatrices nos hermanan.
Así lo pienso y lo escribo porque hace días, tal vez jugando, la
mascota de mi hogar me mordió. Vi una herida convertirse en otra nueva cicatriz.
Pensé en Edward Scissorhands. Luego, vi en concierto a Natalia Lafourcade. Cien
veces las había visto antes y nunca había notado la cicatriz en su rostro.
¿Cuánto nos falta por ver? ¿Cuántas heridas abrirán en nosotros la
dolorosa claridad, la severa nitidez, la gratitud, la cercanía?
domingo, 23 de agosto de 2020
Suavemente
G. Papini, en plena Segunda Guerra Mundial, en 1945, escribió un ensayo titulado “Lo que América no ha dado”. En este pretende dilucidar las supuestas causas por las cuales América Latina, según él, no había dado al resto del mundo un nuevo tipo de arte o filosofía. Desde su publicación, cientos de académicos (entre los cuales quiero mencionar a Germán Arciniegas, quien le respondió con un delicioso libro llamado “América en Europa”) se han dedicado a controvertir al autor. Salpican nombres por doquier, entre manotadas e injurias. La discusión se distorsiona y mis amigos y yo terminamos siempre en la plañidera bahía Cerati – Borges – Jattin. Sin embargo, la causa que menciona Papini como motivo principal de la incapacidad de la América Latina de aquel entonces, de exportar cultural es esta:
“Temo que la causa más importante sea otra. La energía espiritual de un pueblo es en cantidad relativamente fija: si es usada en un cierto orden de actividad no puede manifestarse en otros órdenes. La América Latina, hasta ahora, ha gastado la mayor parte del capital de su inteligencia en la lucha por el aprovechamiento de su suelo y en la pelea política. Poca fuerza le queda para las actividades superiores del espíritu”.
Creo que esto es verdad. En Colombia, en Medellín, la rabia es general y el tema es únicamente uno: política. Todos los temas, excepto el fútbol, son tratados con triste debilidad. La pandemia, la religión, el sexo: todo es cruzado por términos "políticos", y no me refiero a lo político como decisiones personales dentro de la polis, sino a feroz militancia partidista. En los hogares, en las oficinas, en las aulas, se escucha la obsesión. Todo lo que prefiera no participar dentro de esta obsesión es ubicado en otro partido, uno nuevo: fajardistas, indiferentes, o tibios. Como si engendrar cuentos no fuera una manera de reaccionar a las situaciones (pienso en "La Naranja Mecánica"); como si componer canciones de amor fuera más fútil que elaborar tuits tan ingeniosos como venenosos. Jaron Lanier nos lo advierte: el algoritmo privilegia el odio y la indignación.
El arte, la introspección y la ensoñación, en esta dinámica nacional, ya son causa de culpa.
jueves, 30 de julio de 2020
Reflexión cansina
miércoles, 22 de julio de 2020
Si consumes mucha música de manera gratuita, eres un inconsciente egocéntrico (como todos nosotros).
miércoles, 24 de junio de 2020
Dos naturalezas
martes, 12 de mayo de 2020
Varias flores, un mismo ramo.
Y lo ha hecho para defenderla de amenazas del pasado. Amenazas de las cuales no puede salvarla ninguna otra especie.
Recordemos: el humano es la especie que observa y que sabe que observa: el humano es la especie que la misma Tierra ha creado para que la cuide. Para que preserve la Vida. Para que no la vuelva a golpear ningún meteorito.
Tal vez, tener la certeza de una función nos tranquilice, y sirva además para hacerle contrapeso a la caníbal e intranquila idea del capitalismo: esa que propone que el sentido de la vida, palabras más - palabras menos, eufemismos más - eufemismos menos, consiste en sacar la plata del bolsillo del otro para ponerla en el propio.







